El castillo de Hluboká es uno de los châteaux más bellos y fotografiados de la República Checa: un palacio blanco como la nieve, erizado de pináculos, almenas y ventanas caladas que se alza sobre el río Moldava, en Bohemia del Sur. Su historia comienza en la segunda mitad del siglo XIII, cuando los reyes de Bohemia levantaron un castillo guardián sobre la roca; pero el edificio que se visita hoy es obra de la imaginación romántica, remodelado entre 1841 y 1871 por la familia Schwarzenberg al estilo Tudor-Gótico inglés del castillo de Windsor.
Los Schwarzenberg, que poseían la finca desde la década de 1660, convirtieron Hluboká en su residencia principal y volcaron en ella el gusto de la época. El príncipe Jan Adolf II y la princesa Eleonore regresaron de sus viajes a Inglaterra decididos a reconstruir su sede bohemia a la manera de Windsor, y sus arquitectos les dieron 140 habitaciones y 11 torres enclavadas en un vasto parque paisajístico inglés. En el interior aguardan techos de madera tallada a mano, una biblioteca con paneles renacentistas, una armería y salones de recepción revestidos de tapices, lámparas de araña y pinturas de los grandes maestros europeos.
El acceso a los interiores de estado se realiza únicamente mediante visita guiada, y la ruta principal es el Circuito I, los Salones de Representación: los grandes salones de recepción y comedor de la familia, además de los aposentos privados de la princesa Eleonore. Nosotros gestionamos la reserva y aseguramos tu plaza en una salida en inglés, para que puedas dedicar la hora al château y a su parque, en lugar de a la cola de la taquilla.